La mayor parte de la película se filmó en la isla de Massachusetts. Fue un rodaje accidentado que sobrepasó el presupuesto inicial y el calendario previsto. Hubo problemas con la réplica mecánica del tiburón y el director Spielberg se vio obligado en muchas de las escenas a sugerir la presencia del escualo en lugar de mostrarlo, apoyado para ello en un tema musical minimalista e inquietante creado por el compositor John Williams que indica las inminentes apariciones del depredador. Muchos, incluso el propio director de la película, han comparado este enfoque sugestivo con el de los clásicos filmes de suspense del director Alfred Hitchcock. La película se estrenó en una cantidad de salas de cine excepcionalmente alta para la época, más de 450 en Norteamérica, y la acompañó de una enorme y efectiva campaña publicitaria con un gran énfasis en anuncios de televisión y mercancía asociada.
Considerada una de las mejores películas de la historia del cine, Tiburón es el prototipo de «taquillazo» cinematográfico y su estreno se recuerda como un verdadero hito del séptimo arte. Fue la producción con mayor recaudación hasta el estreno de Star Wars en 1977. Recibió numerosos premios a su banda sonora y montaje, y junto a Star Wars, Tiburón fue el punto de partida del sistema de negocio del Hollywood moderno, que gira en torno a películas de acción o aventura basadas en premisas sencillas, que se estrenan en verano rodeadas de grandes campañas publicitarias y en muchas salas de cine para intentar asegurar su éxito entre el público. A Tiburón siguieron tres secuelas, ninguna con participación de Spielberg o Benchley, y numerosos filmes que la imitaban. En 2001, la película fue seleccionada por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos para ser preservada en el Registro Nacional de Cine por ser «cultural, histórica o estéticamente significativa».
La productora Universal gastó 1,8 millones de USD en la promoción de Tiburón, 700 000 de los cuales se destinaron a una campaña televisiva sin precedentes. El bombardeo mediático incluyó una veintena de anuncios de medio minuto que se emitieron de noche, en horario de máxima audiencia, entre el 18 de junio de 1975 y el estreno de la película dos días después. Más allá de eso, el experto en la industria del cine Searle Kochberg afirma que Universal «ideó y coordinó un plan muy innovador para la comercialización de la película». Ya en octubre de 1974 Zanuck, Brown y Benchley habían aparecido en programas de televisión y radio para promocionar el libro Tiburón y su próxima adaptación al cine. El estudio y la editorial Bantam llegaron a un acuerdo para utilizar la misma imagen tanto en la cubierta del libro como en el cartel cinematográfico. Las piezas centrales de la estrategia conjunta de promoción fueron el tema musical creado por John Williams y el póster promocional en que se ve la cabeza de un enorme tiburón que se dirige hacia una incauta bañista. Este famoso póster se basó en la cubierta del libro de Benchley, ambos elaborados por un artista de la editorial Bantam, Roger Kastel. La agencia publicitaria Seiniger tardó seis meses en diseñar el cartel del filme. Su director Tony Seiniger dijo sobre el famoso cartel: «No importa lo que hiciéramos, no se veía lo suficiente aterrador». Por ello, decidió finalmente que había que mostrar la parte inferior del escualo para que se vieran sus enormes dientes.
Para aprovechar el estreno de la cinta se crearon numerosos productos publicitarios y comerciales que se inspiraban en ella. Graeme Turner escribió en 1999 que Tiburón estuvo acompañada del que probablemente fuera «el mayor conjunto de productos asociados» de cualquier película hasta la fecha, «lo que incluía el álbum de la banda sonora, camisetas, vasos de plástico, un libro sobre la filmación de la película, la novela en que se basaba, toallas de playa, mantas, disfraces y muñecos de tiburón, juegos, carteles, pijamas, pistolas de agua, collares de dientes de tiburón y más».
La protagonista de la película es la Banda sonora de John Williams trabajo que le valió un Óscar a la mejor banda sonora y que tiempo después fue colocado en el sexto lugar en una lista de las mejores bandas sonoras elaborado por el American Film Institute. El celebérrimo tema principal es una simple alternancia de dos notas musicales que se ha convertido en una pieza clásica de música de suspense, sinónimo de un peligro muy próximo. La pieza fue interpretada a la tuba por Tommy Johnson. Cuando Johnson le preguntó a Williams por qué había compuesto la melodía en un registro tan alto y por qué no la interpretaba un instrumento más apropiado, como la trompa, este le respondió que quería «que sonara un poco más amenazante». Cuando Williams le mostró por primera vez la melodía al director, tocando las dos únicas notas en un piano, Spielberg afirma que rio pensando que era una broma. Como Williams vio similitudes entre Tiburón y las películas de piratas, en otros fragmentos evocó «música de piratas», que él definió como «primitiva, pero divertida y entretenida». Con rápidos encadenados de percusión, la banda sonora contiene también ecos de La consagración de la primavera de Ígor Stravinski.
Existen varias interpretaciones sobre el significado y la eficacia del tema musical principal de Tiburón, que es ampliamente descrito como uno de los temas cinematográficos más reconocibles de todos los tiempos. El erudito de la música Joseph Cancellaro propone que el sonido producido por las dos notas imita los latidos del corazón del tiburón. Según Alexandre Tylski, esta música sugiere la respiración humana, del mismo modo que la que Bernard Herrmann creó para Taxi Driver, North by Northwest y La isla misteriosa. Sostiene además que el motivo más fuerte de la partitura es en realidad «la división, la ruptura» —cuando se corta dramáticamente tras la muerte de Chrissie. La banda sonora también aprovecha de forma inteligente la relación entre el sonido y el silencio: los espectadores son condicionados a asociar al tiburón con su tema, algo que se explota en el clímax final de la película, cuando el animal aparece sin introducción musical.[71]
Spielberg dijo más tarde que sin la partitura de Williams la película habría tenido la mitad de éxito, y el propio Williams admite que catapultó su carrera. Williams ya había puesto música al debut de Spielberg, The Sugarland Express, y desde entonces ha colaborado con él en todas sus películas excepto en El color púrpura y en Ready Player One. La banda sonora original de Tiburón fue puesta a la venta por MCA Records en 1975, y en 1992 apareció en CD incluyendo casi una hora y media de música que Williams rehízo para el álbum.
Tiburón recaudó 7 millones de USD en su primer fin de semana y había recuperado sus costes de producción en solo dos semanas. Después de 78 días en los cines superó a El padrino como la película más taquillera de la historia en Estados Unidos, con 100 millones en su recaudación que superaban los 86 obtenidos por la película de Francis Ford Coppola. En su estreno original recaudó 123,1 millones, y con sus reestrenos en 1976 y 1979 alcanzó la cifra de 133,4.
La película se estrenó internacionalmente en diciembre de 1975[ y obtuvo idéntico éxito, rompiendo récords en Singapur, Nueva Zelanda, Japón, España y México. En 1977 Tiburón ya era la película más taquillera en todo el mundo, con 193 millones en ganancias, lo que hacía ascender sus ingresos hasta un total de 400 millones. Con ello superaba ampliamente los 145 millones que había obtenido El padrino pocos años antes.
Tiburón ganó tres premios Óscar: mejor montaje, mejor banda sonora y mejor sonido.
Ficha Técnica:
Título: Jaws (Tiburón, 1975)
Dirección: Steven Spielberg
Producción: David Brown, Richard Zanuck
Guion: Peter Benchley, Carl Gottieb
Música: John Williams
Fotografía: Bill Butler
Montaje: Verna Fields
Protagonistas: Roy Scheider, Robert Shaw,
Richard Dreyfuss, Lorraine Gary

