3 de mayo de 2026

The Green Mile, 1999

Nuevamente vi anoche la conmomedora película La Milla Verde. Es de esas películas que uno disfruta cada vez que la ve. Milagros inesperados, 1999 (conocida en España como La milla verde y en  Latiniamérica como milagros inesperados), dirigida por Frank Darabont, es ampliamente considerada una de las películas más conmovedoras y memorables de la historia del cine. Basada en la novela de Stephen King, la obra combina el drama carcelario con elementos de fantasía y misterio.

Tanto la crítica como el público suelen describirla como una "obra maestra" que logra mantener el interés a pesar de sus tres horas de duración. Se destaca la habilidad de Darabont para narrar historias humanas en entornos carcelarios, tal como lo hizo en Sueño de Fuga (También conocida por Cadena Perpetua). La interpretación de Tom Hanks como el guardia Paul Edgecomb es muy valorada, pero es Michael Clarke Duncan quien se lleva gran parte de los elogios por su papel de John Coffey, un personaje cuya bondad y "don" sobrenatural contrastan con su imponente presencia física.  Es célebre por su capacidad para hacer llorar a la audiencia. Los espectadores suelen comentar cómo la película explora temas profundos como la injusticia, el sacrificio y la redención

La película critica duramente la maldad del hombre hacia sus semejantes y cómo los sistemas legales pueden fallar horriblemente al juzgar. Muchos análisis sugieren que John Coffey es una figura mesiánica, un "ángel" o representante divino que sufre por los pecados ajenos y desea la muerte para escapar del dolor del mundo. 

Críticas actuales de sitios como Common Sense Media señalan que la película no ha envejecido perfectamente en algunos aspectos, debido a que se apoya en el tropo cinematográfico del personaje negro cuyo único propósito es salvar o curar a los protagonistas blancos.

La Milla Verde, el título original hace referencia al pasillo que recorren los condenados a muerte, cubierto de linóleo verde, simbolizando el camino final hacia la ejecución. 

Que decir de este excelente trabajo del director, a mi particularmente me parece una de las mejores adaptaciones al cine de un trabajo literario (en este caso no novela), que llega a convencer a todos, crítica, público, e incluso, al autor del relato Stephen King, que se mostró muy satisfecho con el resultado.

Creo personalmente que el éxito de esta película, aparte de la estupenda factura técnica, se debe a la fuerza del guion y la composición de los personajes, teniendo en cuenta que todo trascurre en "el corredor de la muerte" es muy meritorio exprimir de los personajes todos los sentimientos que se despliegan a lo largo del  metraje, la humanización de los que, van a ser, en definitiva, asesinados (como ellos lo son) y la relación que tienen entre ellos, unos carceleros extraordinariamente sensibles y comprensivos, menos uno de ellos,  y como se edulcora las situaciones de un modo natural, sobre todo un sistema restrictivo y anticuado, sobre una institución siempre polémica, como es la pena de muerte, resulta en conjunto una sensible forma de narrar una historia (perfectamente hilada por otra parte).

El filme tiene como argumento a Paul Edgecomb, un anciano que vive en un centro de vida asistida se emociona un día mientras ven una película clásica en blanco y negro. Elaine, una anciana que vive allí y es su mejor amiga, cuestiona las emociones de Paul, quien explica que la película le recordó cuando trabajaba como guardia de prisión durante la Gran Depresión.

En 1935, Paul, de mediana edad, trabaja en el corredor de la muerte de la prisión estatal Cold Mountaín en Luisiana, en el peor momento de la segregación racial, junto con Brutus Howell, Dean Stanton, Harry Terwilliger y Percy Wetmore. Un día recibieron a un prisionero llamado John Coffey, un hombre alto de raza negra que ha sido condenado por violar y asesinar a dos niñas. A pesar de ser el autor de uno de los crímenes más atroces vistos en los últimos años, Coffey es un prisionero modelo, amable y obediente, con el intelecto y personalidad de un niño pequeño e inocente.

Paul padece una dolorosa infección urinaria hasta el día en que se acerca descuidadamente a John Coffey y este lo atrapa para curar su enfermedad tragando el mal que la provoca para después destruirlo al vomitarlo. Eduard Delacroix, otro condenado a muerte ha adoptado a un ratón al que llama Señor Jingles y Percy, que es sádico, cobarde, arrogante ya que alardea de tener impunidad de acción debido a que es sobrino de la esposa del gobernador, aplasta al ratón para burlarse de Delacroix, pero John lo salva antes de que muera. Al ver que John puede realizar milagros, Paul duda de que sea culpable de sus crímenes.

Paul y los otros guardias se enteran de que Melinda, la esposa de Hal Moores, el director de la prisión, tiene un tumor cerebral y ha sido desahuciada. Ya que se trata de una mujer noble y querida por todos, los guardias deciden sacar a John sin permiso una noche y llevarlo a casa de Hal. Para salir sin llamar la atención, encierran a Percy en la celda de confinamiento solitario fingiendo que es un castigo por lo que hizo a Delacroix y drogan a William para que no los vea salir; sin embargo, mientras John pasa frente a su celda, Wharton lo toca antes de caer dormido por los somníferos, lo que provoca un inexplicable pánico en John.

Una vez en casa de Hal, John cura a Melinda, pero se niega a vomitar el mal que extrajo de ella a pesar de que parece enfermarlo. De vuelta en prisión, cuando liberan a Percy, John lo atrapa y le traspasa lo que extrajo de Melinda dañando con ello su cordura; tras esto, Percy acribilla a William y queda en estado catatónico. John usa sus poderes para mostrar a Paul por medio de una visión que, al ser tocado por William, descubrió que era el verdadero asesino de las niñas confirmando también que él mismo realmente era inocente ya que solo intentó salvarlas cuando las encontró. 

Paul se muestra reacio a ejecutar a John y le ofrece dejarlo huir, pero John le explica que ve la ejecución como un acto de misericordia, ya que se vive en constante sufrimiento porque cada segundo siente en sí mismo el dolor que las personas de todo el mundo se infligen entre sí. Los guardias, como último deseo, dejan que John vea una película y coma una comida casera. Después de la película, John es ejecutado ante el dolor de los guardias que lo conocieron.

En la actualidad, el anciano Paul termina su historia mencionando que después de la ejecución de John, él y Brutus renunciaron a la prisión y tomaron un trabajo en el sistema juvenil. Elaine, rápidamente saca cuentas razonando que la historia no puede ser verdad ya que por las fechas implicaría que Paul tiene más de un siglo; ante esto Paul la lleva a un escondite donde mantiene oculto al Señor Jingles, señalando que tras la muerte de John lo encontró y lo ha cuidado. Paul explica que ambos recibieron la energía de John en más de una ocasión y eso parece haber extendido sus vidas de forma sobrenatural y durante décadas Paul ha debido ver envejecer y morir a todos los que ama llegando a comprender que su longevidad es un castigo de Dios por matar a uno de sus milagros.

Ficha Técnica

Título original: The Green Mile

Año: 1999

País: Estados Unidos

Director: Frank Darabont

Guion: Frank Darabont (basado en la obra de Stephen King)

Música: Thomas Newman

Fotografía: David Tattersall

Montaje: Richard Francis-Bruce

Reparto: Tom Hanks como Paul Edgecomb

Michael Clarke Duncan como John Coffey

                David Morse como Brutus "Brutal" Howell

                Bonnie Hunt como Jan Edgecomb

               James Cromwell como Hal Moores

La película obtuvo 4 nominaciones al Oscar aunque no obtuvo ningulo. Fue nominada en las categorias:

Mejor Película

Mejor Actor de Reparto. ( Michael Clarke Duncan quién falleció poco después, en 2012)

Mejor Guion Adaptado 

 Mejor Sonido. 

29 de abril de 2026

Fallecidos Aristarain, Puenzo y Brandoni en una semana. Tres golpes de estado de ánimo

Un fuerte golpe recibe el Cine Latinoamericano. Los argentinos Luis Brandoni, Luis Puenzo y Adolfo Aristarain: en una semana murieron tres figuras trascendentales  y  con ellos se fue un pedazo de historia

Dejan, cada uno desde su lugar, joyas imprescindibles como "La Patagonia rebelde", "La historia oficial" y "Tiempo de revancha". La seguidilla nos dejó un poco huérfanos de clásicos. En seis días se murieron tres figuras que tienen que ver con un temperamento en el cine y en la vida. El lunes partió el actor Luis Brandoni con 86 años recién cumplidos, el martes el cineasta Luis Puenzo a los 80 y este domingo el director Adolfo Aristarain, con 82. Lo de Brandoni sonó repentino. Un día estaba actuando (en la obra ¿Quién es quién?, junto a Soledad Silveyra) y a los pocos días estaba internado en terapia intensiva por una caída doméstica que le provocó un hematoma cerebral. Y no pudo recuperarse.

Luis Puenzo se fue en el medio de ambos, un poco eclipsado por el adiós al Capitán Beto, pero siempre eterno por La historia oficial, la primera película argentina en ganar un premio Oscar.

Brandoni funcionaba como ejemplo de algo que uno no sabría muy bien cómo explicar. Podía ser ejemplo de permanencia: trabajaba activamente de su profesión desde hacía más de 60 años. Entre sus enormes trabajos, se destaca el de La patagonia rebelde, donde era un joven actor: se filmó hace más de medio siglo. Opinión, debate, convicciones. No era poco para una sola persona. Brandoni funcionaba como ejemplo de algo que uno no sabría muy bien cómo explicar. Podía ser ejemplo de permanencia: trabajaba activamente de su profesión desde hacía más de 60 años. Entre sus enormes trabajos, se destaca el de La patagonia rebelde, donde era un joven actor, se filmó hace más de medio siglo. Opinión, debate, convicciones. No era poco para una sola persona.

Lo curioso era su manera de mantener la vigencia en un país acostumbrado a tratar mal a sus viejos. La vida era eso que le iba pasando entre una película y otra. Su insistente producción de contenido para las cámaras lo habían vuelto el gran actor nacional.

Brandoni tuvo un recorrido que se interrumpió en la dictadura, cuando al volver de su exilio estuvo prohibido. Amenazado por la Triple A, dirigió la otra triple A (Asociación Argentina de Actores), se exilió y volvió al país. “El actor no tiene seguridad, no tiene un trabajo estable”, dijo este hombre repleto de interpretación.

“La peor época mía fue durante la dictadura, donde no podíamos hacer esto que estamos haciendo ahora: no se podían hacer reportajes, no se nos podía nombrar en los diarios, salvo en las críticas; no podíamos salir por radio, no podíamos hacer televisión (...) Creían que era comunista. Yo participaba activamente del gremio de Actores”.

Una generación asociada a descubrir el misterio en las sombras. En siete días se fueron tres tipos que dejaron títulos inolvidables como La Patagonia rebelde (1974), La historia oficial (1985) y Tiempo de revancha (1981).

Lo abrumador es que se fue parte de nuestra idiosincrasia. Adolfo Aristarain murió a los 82 años. Todos confesaban haber vivido. Dirigió películas que son una educación sentimental: La parte del león y Los últimos días de la víctima. Un lugar en el mundo, Martín (Hache), Roma. Él y Luis Puenzo fueron directores humanistas.

La última clase magistral del viejo profesor en Lugares comunes: “Deben despertar en sus alumnos el dolor de la lucidez”. El próximo 30 de julio Tiempo de revancha cumplirá 45 años de su estreno. Se lo considera uno de los mejores filmes del cine argentino de todos los tiempos.

Puenzo tenía 80 años. El 24 de marzo de 1986 recibió la estatuilla de la Academia de Hollywood. No hubo mejor propaganda para nuestra democracia. Lo suyo fueron solamente seis largometrajes, pero el impacto de La historia oficial -obra con halo de legado- lo catapultó a la escena mundial. El otro día fue despedido por Abuelas de Plaza de Mayo.

"Con Brandoni -dijo Diego Peretti- se fue el último representante de una generación de actores brillantes. El último de los mohicanos de una generación dorada. Tuve la suerte enorme de trabajar con él, era un actor impresionante y muy buen compañero en escena".

Luis Brandoni.

Películas más destacadas

Clásicos e Inicios (1970 - 1990)

o La Patagonia rebelde (1974): Drama histórico fundamental sobre las huelgas de obreros patagónicos.

o Juan que reía (1976): Una de sus interpretaciones más recordadas en la comedia dramática.

o Esperando la carroza (1985): Su rol como "Antonio Musicardi" en esta sátira de culto es considerado un hito de la cultura argentina.

o Made in Argentina (1987): Relato sobre el exilio y el regreso, una película central de la posdictadura.

o Un lugar en el mundo (1992): Drama aclamado internacionalmente dirigido por Adolfo Aristarain.

Cine Contemporáneo (2000 - 2026)

o No sos vos, soy yo (2004): Comedia romántica sobre las relaciones modernas.

o Mi obra maestra (2018): Interpretó a Renzo, un pintor decadente, en dupla con Guillermo Francella.

o El cuento de las comadrejas (2019): Dirigida por Juan José Campanella, una comedia negra sobre el viejo Hollywood criollo.

o La odisea de los giles (2019): Historia sobre un grupo de vecinos que busca recuperar sus ahorros tras el corralito de 2001.

o Parque Lezama (2026): Su última película cinematográfica, basada en la exitosa obra teatral homónima. 

Trabajo en Series y Televisión

Brandoni también tuvo un impacto masivo en plataformas de streaming y televisión abierta con producciones como:

Nada (2023): Miniserie de Disney+ donde interpreta a un crítico gastronómico porteño junto a Robert De Niro.

El encargado (2022): Participó en esta exitosa serie de Star+ junto a Guillermo Francella.

Un gallo para Esculapio (2017): Interpretó al "Chelo" Esculapio en este drama criminal.

El hombre de tu vida (2011): Serie dirigida por Campanella donde interpretó al Padre Francisco. 

Luis Puenzo.

Su filmografía como director incluye los siguientes largometrajes y proyectos destacados:

Luces de mis zapatos (1973): Su ópera prima, una película musical e infantil protagonizada por Pipo Pescador.

Las sorpresas (1975): Codirigida con Carlos Galettini y Alberto Fischerman; Puenzo dirigió el segmento titulado "Cinco años de vida", basado en cuentos de Mario Benedetti.

La historia oficial (1985): Su obra cumbre sobre los desaparecidos durante la dictadura militar argentina, protagonizada por Norma Aleandro y Héctor Alterio.

Gringo viejo (1989): Producción estadounidense-mexicana basada en la novela de Carlos Fuentes, con Gregory Peck y Jane Fonda.

La peste (1992): Adaptación de la novela de Albert Camus, con un elenco internacional que incluyó a William Hurt y Robert Duvall.

Broken Silence (2002): Participación en esta miniserie documental sobre el Holocausto producida por Steven Spielberg (episodio "Some Who Lived").

La puta y la ballena (2004): Drama filmado entre Argentina y España que narra la historia de una escritora que viaja a la Patagonia

Adolfo Aristarain.

Etapa inicial (Años 70-80)

En sus comienzos, Aristarain incursionó en el género policial y en comedias musicales comerciales antes de definir su estilo más personal. 

La parte del león (1978): Su ópera prima, un thriller que ya mostraba su pericia técnica.

La playa del amor (1979): Una comedia musical de corte comercial.

La discoteca del amor (1980): Otra producción de género musical/romántico.

Tiempo de revancha (1981): Película fundamental del cine político argentino, disfrazada de thriller industrial.

Últimos días de la víctima (1982): Un sólido policial negro basado en la novela de José Pablo Feinmann. 

Consagración internacional (Años 90)

Durante esta etapa, sus películas alcanzaron gran reconocimiento crítico y premios internacionales como el Goya. 

Un lugar en el mundo (1992): Nominada al Oscar como Mejor Película Extranjera y ganadora del Goya a la Mejor Película Extranjera de Habla Hispana.

La ley de la frontera (1995): Una cinta de aventuras y forajidos rodada en España.

Martín (Hache) (1997): Uno de sus trabajos más icónicos, centrado en las relaciones familiares y el exilio, protagonizado por Cecilia Roth y Federico Luppi. 

Obras finales (Años 2000)

Lugares comunes (2002): Un drama profundo sobre la madurez y la integridad, que le valió el Goya al Mejor Guion Adaptado.

Roma (2004): Su último largometraje, una obra nostálgica y semiautobiográfica