Próximo a cumplir 46 años de estrenada, “El Resplandor” de Stanley Kubrick les traemos 5 curiosidades de este excelente filme.
1- La icónica escena en la que un baño de sangre sale por entre las puertas del ascensor tardó cerca de un año en planificarse y producirse, pero sólo tres días en ser rodada.
2- Danny Lloyd, el niño que dio vida a Danny, no tenía ni idea de que estaba rodando una película de terror. De hecho, él estaba convencido de que lo que estaba haciendo es un drama.
3- Jack Nicholson tenía experiencia con el hacha antes del rodaje gracias a sus días como voluntario del cuerpo de bomberos. Por ello, en las primeras tomas de la célebre escena en la que destroza la puerta del lavabo en el que se encierra Wendy, que se rodaron con una puerta de utilería, el actor acabó con demasiada facilidad con su objetivo. Es por ello que se tuvo que suplantar la puerta de por una de verdad.
4- Uno de los aspectos más discutidos de la película en España fue el doblaje,considerado uno de los peores de la Historia. Lo que no todo el mundo sabe es que era el propio Kubrick quien seleccionaba a los actores de doblaje de sus películas, eligiendo a aquellos cuyas voces más se asemejaran a las de los intérpretes originales. Por si fuese poco, el director estadounidense se rodeó de dos celebridades españolas: Carlos Saura y Vicente Molina Foix, para que dirigiesen el doblaje y escribieran la traducción respectivamente. Joaquín Hinojosa y Verónica Forqué dieron voz a Jack y a Wendy.
5- Durante el rodaje la escena en la que la cámara sigue al triciclo de Danny por los pasillos del hotel marcó un antes y un después en el cine. Garret Brown, el inventor de la Steadicam, trabajó de forma personal con Kubrick para crear una versión adaptada que pudiera moverse a pocos centímetros del suelo sin perder estabilidad. La cámara se desplazaba por un laberinto de alfombras y pisos de madera reales, y el sonido del triciclo cambiando de superficie —silencio sobre la alfombra, rugido en el piso— se registró directamente en el set, no se agregó después. Kubrick quería que el espectador “sintiera” el espacio, no solo lo viera. Para lograr las curvas perfectas, Brown caminaba hacia atrás mientras operaba el equipo, y los asistentes lo guiaban con cuerdas para evitar que chocara con paredes. Fue una coreografía técnica tan precisa que, desde entonces, la Steadicam se volvió un estándar en Hollywood. Todo lo que hoy parece fluido y moderno nació de ese paseo infantil dentro del hotel Overlook.

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