3 de mayo de 2026

The Green Mile, 1999

Nuevamente vi anoche la conmomedora película La Milla Verde. Es de esas películas que uno disfruta cada vez que la ve. Milagros inesperados, 1999 (conocida en España como La milla verde y en  Latiniamérica como milagros inesperados), dirigida por Frank Darabont, es ampliamente considerada una de las películas más conmovedoras y memorables de la historia del cine. Basada en la novela de Stephen King, la obra combina el drama carcelario con elementos de fantasía y misterio.

Tanto la crítica como el público suelen describirla como una "obra maestra" que logra mantener el interés a pesar de sus tres horas de duración. Se destaca la habilidad de Darabont para narrar historias humanas en entornos carcelarios, tal como lo hizo en Sueño de Fuga (También conocida por Cadena Perpetua). La interpretación de Tom Hanks como el guardia Paul Edgecomb es muy valorada, pero es Michael Clarke Duncan quien se lleva gran parte de los elogios por su papel de John Coffey, un personaje cuya bondad y "don" sobrenatural contrastan con su imponente presencia física.  Es célebre por su capacidad para hacer llorar a la audiencia. Los espectadores suelen comentar cómo la película explora temas profundos como la injusticia, el sacrificio y la redención

La película critica duramente la maldad del hombre hacia sus semejantes y cómo los sistemas legales pueden fallar horriblemente al juzgar. Muchos análisis sugieren que John Coffey es una figura mesiánica, un "ángel" o representante divino que sufre por los pecados ajenos y desea la muerte para escapar del dolor del mundo. 

Críticas actuales de sitios como Common Sense Media señalan que la película no ha envejecido perfectamente en algunos aspectos, debido a que se apoya en el tropo cinematográfico del personaje negro cuyo único propósito es salvar o curar a los protagonistas blancos.

La Milla Verde, el título original hace referencia al pasillo que recorren los condenados a muerte, cubierto de linóleo verde, simbolizando el camino final hacia la ejecución. 

Que decir de este excelente trabajo del director, a mi particularmente me parece una de las mejores adaptaciones al cine de un trabajo literario (en este caso no novela), que llega a convencer a todos, crítica, público, e incluso, al autor del relato Stephen King, que se mostró muy satisfecho con el resultado.

Creo personalmente que el éxito de esta película, aparte de la estupenda factura técnica, se debe a la fuerza del guion y la composición de los personajes, teniendo en cuenta que todo trascurre en "el corredor de la muerte" es muy meritorio exprimir de los personajes todos los sentimientos que se despliegan a lo largo del  metraje, la humanización de los que, van a ser, en definitiva, asesinados (como ellos lo son) y la relación que tienen entre ellos, unos carceleros extraordinariamente sensibles y comprensivos, menos uno de ellos,  y como se edulcora las situaciones de un modo natural, sobre todo un sistema restrictivo y anticuado, sobre una institución siempre polémica, como es la pena de muerte, resulta en conjunto una sensible forma de narrar una historia (perfectamente hilada por otra parte).

El filme tiene como argumento a Paul Edgecomb, un anciano que vive en un centro de vida asistida se emociona un día mientras ven una película clásica en blanco y negro. Elaine, una anciana que vive allí y es su mejor amiga, cuestiona las emociones de Paul, quien explica que la película le recordó cuando trabajaba como guardia de prisión durante la Gran Depresión.

En 1935, Paul, de mediana edad, trabaja en el corredor de la muerte de la prisión estatal Cold Mountaín en Luisiana, en el peor momento de la segregación racial, junto con Brutus Howell, Dean Stanton, Harry Terwilliger y Percy Wetmore. Un día recibieron a un prisionero llamado John Coffey, un hombre alto de raza negra que ha sido condenado por violar y asesinar a dos niñas. A pesar de ser el autor de uno de los crímenes más atroces vistos en los últimos años, Coffey es un prisionero modelo, amable y obediente, con el intelecto y personalidad de un niño pequeño e inocente.

Paul padece una dolorosa infección urinaria hasta el día en que se acerca descuidadamente a John Coffey y este lo atrapa para curar su enfermedad tragando el mal que la provoca para después destruirlo al vomitarlo. Eduard Delacroix, otro condenado a muerte ha adoptado a un ratón al que llama Señor Jingles y Percy, que es sádico, cobarde, arrogante ya que alardea de tener impunidad de acción debido a que es sobrino de la esposa del gobernador, aplasta al ratón para burlarse de Delacroix, pero John lo salva antes de que muera. Al ver que John puede realizar milagros, Paul duda de que sea culpable de sus crímenes.

Paul y los otros guardias se enteran de que Melinda, la esposa de Hal Moores, el director de la prisión, tiene un tumor cerebral y ha sido desahuciada. Ya que se trata de una mujer noble y querida por todos, los guardias deciden sacar a John sin permiso una noche y llevarlo a casa de Hal. Para salir sin llamar la atención, encierran a Percy en la celda de confinamiento solitario fingiendo que es un castigo por lo que hizo a Delacroix y drogan a William para que no los vea salir; sin embargo, mientras John pasa frente a su celda, Wharton lo toca antes de caer dormido por los somníferos, lo que provoca un inexplicable pánico en John.

Una vez en casa de Hal, John cura a Melinda, pero se niega a vomitar el mal que extrajo de ella a pesar de que parece enfermarlo. De vuelta en prisión, cuando liberan a Percy, John lo atrapa y le traspasa lo que extrajo de Melinda dañando con ello su cordura; tras esto, Percy acribilla a William y queda en estado catatónico. John usa sus poderes para mostrar a Paul por medio de una visión que, al ser tocado por William, descubrió que era el verdadero asesino de las niñas confirmando también que él mismo realmente era inocente ya que solo intentó salvarlas cuando las encontró. 

Paul se muestra reacio a ejecutar a John y le ofrece dejarlo huir, pero John le explica que ve la ejecución como un acto de misericordia, ya que se vive en constante sufrimiento porque cada segundo siente en sí mismo el dolor que las personas de todo el mundo se infligen entre sí. Los guardias, como último deseo, dejan que John vea una película y coma una comida casera. Después de la película, John es ejecutado ante el dolor de los guardias que lo conocieron.

En la actualidad, el anciano Paul termina su historia mencionando que después de la ejecución de John, él y Brutus renunciaron a la prisión y tomaron un trabajo en el sistema juvenil. Elaine, rápidamente saca cuentas razonando que la historia no puede ser verdad ya que por las fechas implicaría que Paul tiene más de un siglo; ante esto Paul la lleva a un escondite donde mantiene oculto al Señor Jingles, señalando que tras la muerte de John lo encontró y lo ha cuidado. Paul explica que ambos recibieron la energía de John en más de una ocasión y eso parece haber extendido sus vidas de forma sobrenatural y durante décadas Paul ha debido ver envejecer y morir a todos los que ama llegando a comprender que su longevidad es un castigo de Dios por matar a uno de sus milagros.

Ficha Técnica

Título original: The Green Mile

Año: 1999

País: Estados Unidos

Director: Frank Darabont

Guion: Frank Darabont (basado en la obra de Stephen King)

Música: Thomas Newman

Fotografía: David Tattersall

Montaje: Richard Francis-Bruce

Reparto: Tom Hanks como Paul Edgecomb

Michael Clarke Duncan como John Coffey

                David Morse como Brutus "Brutal" Howell

                Bonnie Hunt como Jan Edgecomb

               James Cromwell como Hal Moores

La película obtuvo 4 nominaciones al Oscar aunque no obtuvo ninguno. Fue nominada en las categorias:

Mejor Película

Mejor Actor de Reparto. ( Michael Clarke Duncan quién falleció poco después, en 2012)

Mejor Guion Adaptado 

 Mejor Sonido. 

29 de abril de 2026

Fallecidos Aristarain, Puenzo y Brandoni en una semana. Tres golpes de estado de ánimo

Un fuerte golpe recibe el Cine Latinoamericano. Los argentinos Luis Brandoni, Luis Puenzo y Adolfo Aristarain: en una semana murieron tres figuras trascendentales  y  con ellos se fue un pedazo de historia

Dejan, cada uno desde su lugar, joyas imprescindibles como "La Patagonia rebelde", "La historia oficial" y "Tiempo de revancha". La seguidilla nos dejó un poco huérfanos de clásicos. En seis días se murieron tres figuras que tienen que ver con un temperamento en el cine y en la vida. El lunes partió el actor Luis Brandoni con 86 años recién cumplidos, el martes el cineasta Luis Puenzo a los 80 y este domingo el director Adolfo Aristarain, con 82. Lo de Brandoni sonó repentino. Un día estaba actuando (en la obra ¿Quién es quién?, junto a Soledad Silveyra) y a los pocos días estaba internado en terapia intensiva por una caída doméstica que le provocó un hematoma cerebral. Y no pudo recuperarse.

Luis Puenzo se fue en el medio de ambos, un poco eclipsado por el adiós al Capitán Beto, pero siempre eterno por La historia oficial, la primera película argentina en ganar un premio Oscar.

Brandoni funcionaba como ejemplo de algo que uno no sabría muy bien cómo explicar. Podía ser ejemplo de permanencia: trabajaba activamente de su profesión desde hacía más de 60 años. Entre sus enormes trabajos, se destaca el de La patagonia rebelde, donde era un joven actor: se filmó hace más de medio siglo. Opinión, debate, convicciones. No era poco para una sola persona. Brandoni funcionaba como ejemplo de algo que uno no sabría muy bien cómo explicar. Podía ser ejemplo de permanencia: trabajaba activamente de su profesión desde hacía más de 60 años. Entre sus enormes trabajos, se destaca el de La patagonia rebelde, donde era un joven actor, se filmó hace más de medio siglo. Opinión, debate, convicciones. No era poco para una sola persona.

Lo curioso era su manera de mantener la vigencia en un país acostumbrado a tratar mal a sus viejos. La vida era eso que le iba pasando entre una película y otra. Su insistente producción de contenido para las cámaras lo habían vuelto el gran actor nacional.

Brandoni tuvo un recorrido que se interrumpió en la dictadura, cuando al volver de su exilio estuvo prohibido. Amenazado por la Triple A, dirigió la otra triple A (Asociación Argentina de Actores), se exilió y volvió al país. “El actor no tiene seguridad, no tiene un trabajo estable”, dijo este hombre repleto de interpretación.

“La peor época mía fue durante la dictadura, donde no podíamos hacer esto que estamos haciendo ahora: no se podían hacer reportajes, no se nos podía nombrar en los diarios, salvo en las críticas; no podíamos salir por radio, no podíamos hacer televisión (...) Creían que era comunista. Yo participaba activamente del gremio de Actores”.

Una generación asociada a descubrir el misterio en las sombras. En siete días se fueron tres tipos que dejaron títulos inolvidables como La Patagonia rebelde (1974), La historia oficial (1985) y Tiempo de revancha (1981).

Lo abrumador es que se fue parte de nuestra idiosincrasia. Adolfo Aristarain murió a los 82 años. Todos confesaban haber vivido. Dirigió películas que son una educación sentimental: La parte del león y Los últimos días de la víctima. Un lugar en el mundo, Martín (Hache), Roma. Él y Luis Puenzo fueron directores humanistas.

La última clase magistral del viejo profesor en Lugares comunes: “Deben despertar en sus alumnos el dolor de la lucidez”. El próximo 30 de julio Tiempo de revancha cumplirá 45 años de su estreno. Se lo considera uno de los mejores filmes del cine argentino de todos los tiempos.

Puenzo tenía 80 años. El 24 de marzo de 1986 recibió la estatuilla de la Academia de Hollywood. No hubo mejor propaganda para nuestra democracia. Lo suyo fueron solamente seis largometrajes, pero el impacto de La historia oficial -obra con halo de legado- lo catapultó a la escena mundial. El otro día fue despedido por Abuelas de Plaza de Mayo.

"Con Brandoni -dijo Diego Peretti- se fue el último representante de una generación de actores brillantes. El último de los mohicanos de una generación dorada. Tuve la suerte enorme de trabajar con él, era un actor impresionante y muy buen compañero en escena".

Luis Brandoni.

Películas más destacadas

Clásicos e Inicios (1970 - 1990)

o La Patagonia rebelde (1974): Drama histórico fundamental sobre las huelgas de obreros patagónicos.

o Juan que reía (1976): Una de sus interpretaciones más recordadas en la comedia dramática.

o Esperando la carroza (1985): Su rol como "Antonio Musicardi" en esta sátira de culto es considerado un hito de la cultura argentina.

o Made in Argentina (1987): Relato sobre el exilio y el regreso, una película central de la posdictadura.

o Un lugar en el mundo (1992): Drama aclamado internacionalmente dirigido por Adolfo Aristarain.

Cine Contemporáneo (2000 - 2026)

o No sos vos, soy yo (2004): Comedia romántica sobre las relaciones modernas.

o Mi obra maestra (2018): Interpretó a Renzo, un pintor decadente, en dupla con Guillermo Francella.

o El cuento de las comadrejas (2019): Dirigida por Juan José Campanella, una comedia negra sobre el viejo Hollywood criollo.

o La odisea de los giles (2019): Historia sobre un grupo de vecinos que busca recuperar sus ahorros tras el corralito de 2001.

o Parque Lezama (2026): Su última película cinematográfica, basada en la exitosa obra teatral homónima. 

Trabajo en Series y Televisión

Brandoni también tuvo un impacto masivo en plataformas de streaming y televisión abierta con producciones como:

Nada (2023): Miniserie de Disney+ donde interpreta a un crítico gastronómico porteño junto a Robert De Niro.

El encargado (2022): Participó en esta exitosa serie de Star+ junto a Guillermo Francella.

Un gallo para Esculapio (2017): Interpretó al "Chelo" Esculapio en este drama criminal.

El hombre de tu vida (2011): Serie dirigida por Campanella donde interpretó al Padre Francisco. 

Luis Puenzo.

Su filmografía como director incluye los siguientes largometrajes y proyectos destacados:

Luces de mis zapatos (1973): Su ópera prima, una película musical e infantil protagonizada por Pipo Pescador.

Las sorpresas (1975): Codirigida con Carlos Galettini y Alberto Fischerman; Puenzo dirigió el segmento titulado "Cinco años de vida", basado en cuentos de Mario Benedetti.

La historia oficial (1985): Su obra cumbre sobre los desaparecidos durante la dictadura militar argentina, protagonizada por Norma Aleandro y Héctor Alterio.

Gringo viejo (1989): Producción estadounidense-mexicana basada en la novela de Carlos Fuentes, con Gregory Peck y Jane Fonda.

La peste (1992): Adaptación de la novela de Albert Camus, con un elenco internacional que incluyó a William Hurt y Robert Duvall.

Broken Silence (2002): Participación en esta miniserie documental sobre el Holocausto producida por Steven Spielberg (episodio "Some Who Lived").

La puta y la ballena (2004): Drama filmado entre Argentina y España que narra la historia de una escritora que viaja a la Patagonia

Adolfo Aristarain.

Etapa inicial (Años 70-80)

En sus comienzos, Aristarain incursionó en el género policial y en comedias musicales comerciales antes de definir su estilo más personal. 

La parte del león (1978): Su ópera prima, un thriller que ya mostraba su pericia técnica.

La playa del amor (1979): Una comedia musical de corte comercial.

La discoteca del amor (1980): Otra producción de género musical/romántico.

Tiempo de revancha (1981): Película fundamental del cine político argentino, disfrazada de thriller industrial.

Últimos días de la víctima (1982): Un sólido policial negro basado en la novela de José Pablo Feinmann. 

Consagración internacional (Años 90)

Durante esta etapa, sus películas alcanzaron gran reconocimiento crítico y premios internacionales como el Goya. 

Un lugar en el mundo (1992): Nominada al Oscar como Mejor Película Extranjera y ganadora del Goya a la Mejor Película Extranjera de Habla Hispana.

La ley de la frontera (1995): Una cinta de aventuras y forajidos rodada en España.

Martín (Hache) (1997): Uno de sus trabajos más icónicos, centrado en las relaciones familiares y el exilio, protagonizado por Cecilia Roth y Federico Luppi. 

Obras finales (Años 2000)

Lugares comunes (2002): Un drama profundo sobre la madurez y la integridad, que le valió el Goya al Mejor Guion Adaptado.

Roma (2004): Su último largometraje, una obra nostálgica y semiautobiográfica


28 de abril de 2026

Michael, 2026

El pasado fin de semana fui a la sala oscura a ver el estreno de Michael basada en la  vida del rey del pop y figura controvertida del espectáculo. Me quede con los deseos de un buen cine. 

Michael es una película biográfica de drama musical estadounidense sobre el cantante Michael Jackson. Estrenada en 2026. Dirigida por Antoine Fuqua y  escrita por John Logan. La historia abarca desde la participación de Michael en los Jackson 5 en los años 60 hasta el tour Bad World Tour en la década de 1980. Jackson es interpretado por su sobrino Jaafar Jackson y, de niño, por Juliano Krue Valdi, ambos en su debut cinematográfico. El elenco secundario incluye a Nia Long, KeiLyn Durrel Jones, Laura Harrier, Jessica Sula, Mike Myers, Miles Teller y Colman Domingo.

El desarrollo comenzó en noviembre de 2019, cuando se informó que el productor Graham King había adquirido los derechos para producir una película sobre Jackson, con Logan como guionista. Lionsgate Films anunció la película en febrero de 2022. Fuqua fue anunciado como director en enero de 2023, y el casting comenzó ese mismo mes con la elección de Jaafar; el resto del casting se llevó a cabo entre enero y abril de 2024.

Tras los retrasos ocasionados por la Huelga SAG-AFTRA de 2023, el rodaje tuvo lugar entre enero y mayo de 2024. Tras descubrirse una cláusula en un acuerdo legal, se eliminaron las referencias a las acusaciones de abuso sexual infantil contra Jackson en 1993, se revisó el tercer acto y se volvieron a filmar escenas en junio de 2025. Estudios como Industrial Light & Magic se encargaron de los efectos visuales.

El primer tráiler, lanzado en noviembre de 2025, se convirtió en el más visto de cualquier película biográfica musical o de concierto. Michael se estrenó en Berlín el 10 de abril de 2026 y fue estrenada el 24 de abril por Lionsgate en Estados Unidos y por Universal Pictures en otras partes del mundo. Recibió críticas generalmente negativas; los críticos elogiaron la actuación de Jaafar Jackson pero criticaron la historia por estar "edulcorada". Ha recaudado, hasta el momento, 217 millones de dólares.

En 1966, el obrero siderúrgico Joseph Jackson reunió a sus cinco hijos en la banda musical Jackson 5, con el menor, Michael, como vocalista principal. Tras meses de agotadores ensayos, que incluyeron medidas disciplinarias por parte de Joseph, los Jackson 5 comenzaron a actuar hasta que firmaron con Motown. Sus álbumes alcanzaron la cima de las listas y agotaron las entradas de sus conciertos en todo Estados Unidos, lo que les permitió mudarse de Gary, Indiana, a una mansión en Encino, California. El fundador de Motown, Berry Gordy, creía que Michael tenía más potencial como estrella en solitario.

En 1978, Michael firma con Epic Records para su primer álbum en solitario, Off the Wall, producido por Quincy Jones. A pesar de su éxito, Joseph lo frena, creyendo que es el único responsable de la fortuna de sus hijos. Tras una discusión con Joseph, Michael sigue el consejo de su guardaespaldas y amigo íntimo, Bill Bray, y forja su propio camino. En 1981, contrata a John Branca como su abogado y le pide que despida a Joseph por fax. Sintiendo inseguridad sobre su apariencia, Michael se somete a una rinoplastia para reducir el tamaño de su nariz.

Además de visitar hospitales infantiles, Michael experimenta con ideas para su próximo álbum, cuyo lanzamiento está previsto para 1982. Tras ver un reportaje sobre la guerra de pandillas entre los Crips y los Bloods, compone "Beat It". Michael y Jones tienen dificultades para ponerle nombre al álbum, pero después de ver películas de terror en la televisión, Michael se decide por el título Thriller. Con el álbum batiendo récords de ventas, Michael y Branca viajan a Nueva York para pedirle al presidente de CBS Records, Walter Yetnikoff, que consiga que MTV emita los vídeos musicales de Michael. MTV accede a darle tiempo en antena a pesar de que Yetnikoff pretende retirar el catálogo de CBS Records de la cadena. Con esto, Michael logra convertir su música en un éxito global, se presenta en El especial del 25 aniversario de Motown para mostrar su coreografía de su canción Billie Jean, y con ella su nuevo paso de baile, el Moonwalk.

Mientras Michael disfruta de su éxito, Joseph se reúne con el promotor de boxeo Don King para hablar sobre una posible gira de reunión de los Jackson en 1984. King le ofrece a Joseph un contrato de patrocinio con PepsiCo, con la condición de que Michael salga de gira con los Jackson. Durante la grabación de un anuncio de Pepsi, una chispa de los fuegos artificiales prende fuego al cabello de Michael, causándole quemaduras de tercer grado y daños nerviosos. Él y Branca demandan a Pepsi por los daños, y la indemnización se destina al centro de quemados donde fue tratado.

Durante su estancia en el hospital, Michael se convence de que quizás su verdadero propósito de vida es ayudar y sanar el mundo, por eso decide que el dinero que recauden debe estar destinado a donaciones. Una vez recuperado, Michael sale de gira con sus hermanos. Durante el último concierto en el Dodger Stadium, Michael anuncia que es la última vez que los Jackson actuarán juntos, rompiendo así su relación con Joseph. Michael actúa en el estadio de Wembley durante la gira Bad en 1988, interpretando dicha canción.

En general se disfruta de la película solamente la banda sonora y la fotografía. Lo demás queda por debajo de la expectativa. Las actuaciones dejan mucho que desear, en particular la del padre de los Jackson, casi una caricatura. Veremos si la insinuada segunda parte mejora.

Ficha Técnica

Título Original: Michael

Año: 2026

Dirección: Antoine Fuqua

Guion: John Logan

Protagonista: Jaafar Jackson (como Michael Jackson)

Reparto Destacado: Colman Domingo (Joe Jackson), Nia Long (Katherine Jackson), Miles Teller

Género: Biográfica, Drama, Música

25 de abril de 2026

Exhiben en el Vaticano la nueva película de Martin Scorsese dedicada al papa Francisco.


El director estadounidense Martin Scorsese presentó este martes —en una función privada en el Vaticano— su nueva película, “Aldeas: The Final Dream of Pope Francis”, como parte de los eventos conmemorativos por el primer aniversario de la muerte del papa Francisco.

La película es un documental dirigido por Scorsese junto con Johnny Shipley y Clare Tavernor, y muestra las últimas entrevistas en profundidad que concedió el pontífice antes de su fallecimiento.

Filmada en Italia, Indonesia, Gambia y la Ciudad del Vaticano, la película se centra en Scholas Occurrentes, una fundación creada por el papa Francisco cuyo objetivo es unir a las comunidades para que produzcan y difundan sus propias historias a través del cine. “Aldeas…” muestra, por ejemplo, al propio Scorsese visitando el pueblo de su abuelo en Sicilia, donde ayuda a jóvenes locales a hacer su propia película.

Scorsese es un director que ha abordado el tema de la fe y el catolicismo en películas como “Silence”, en 2016, y “The Last Temptation of Christ”, en 1988. Y labró una relación de amistad con el papa Francisco, con quien se reunió en varias oportunidades y a quien le regaló en 2024 un libro de fotografías de su película “Killers of the Flower Moon” (2023).

El director, ganador del premio Oscar por “The Departed” en 2007, también asistió en 2023 a la conferencia Global Aesthetics of the Catholic Imagination, organizada por el pontífice en el Vaticano, que reunió a cientos de artistas de todo el mundo para debatir la relación de la fe católica romana con el arte.

Fue el propio papa Francisco quien le pidió a Scosese que supervisara la producción de la película “Aldeas…”.

“Esta película es un homenaje al santo padre. Honra su memoria al encarnar el espíritu de su ministerio y su sueño de crear una cultura cada vez más humana. En este momento de la historia, creo que eso no es solo un sueño, sino una necesidad”, dijo Scorsese en una declaración recogida por el sitio web Deadline.

En el comunicado de prensa de la película se recogen las palabras del papa Francisco al inicio de la producción: “(Es) un proyecto extraordinariamente poético y profundamente transformador, porque llega a la raíz misma de la vida humana: nuestra sociabilidad, nuestros conflictos y la esencia misma del recorrido de la vida” ( Tomado de CNN en español )


24 de abril de 2026

Cónclave, 2024

 

La película, dirigida por Edward Berger y protagonizada por Ralph Fiennes, es aclamada como un thriller político tenso y entretenido, ambientado en el Vaticano. La crítica destaca su impecable factura técnica, fotografía y actuaciones, señalando que equilibra la tradición y la modernidad con un giro final impactante. 

"Cónclave"  nos sumerge en la compleja y hermética elección del nuevo Papa tras la muerte del Santo Padre. Un thriller político con actuaciones estelares encabezadas por Ralph Fiennes, que combina religión, poder y traición dentro del Vaticano. Ofrece una perspectiva íntima y cargada de tensión sobre la elección de un nuevo Papa.

 Esta producción anglo-alemana, incluye en su elenco, además de Fiennes, a Stanley Tucci, Sergio Castellitto e Isabella Rossellini, se centra en los oscuros pasillos del Vaticano, donde más de cien cardenales se enfrentan a tensiones políticas y religiosas para definir el futuro de la Iglesia católica.

La trama de Cónclave no solo se enfoca en la elección de un líder espiritual, sino también en las intrigas políticas y los secretos que se ocultan tras las majestuosas paredes del Vaticano. Ralph Fiennes, en el papel del Cardenal Lawrence, lidera el cónclave mientras lidia con la tensión creciente entre los distintos sectores de la Iglesia. La película destaca por su capacidad de mantener al espectador al borde del asiento con giros inesperados y revelaciones que aumentan el suspenso. La elección papal se convierte en un juego de poder que, más allá de lo religioso, revela ambiciones personales y luchas internas.

El elenco ofrece interpretaciones excepcionales, con diálogos que fluyen de manera natural en italiano y latín, transportando al público directamente a las ceremonias más solemnes del Vaticano. Los actores secundarios, como Stanley Tucci y Isabella Rossellini, enriquecen la narrativa con personajes que esconden ambiciones ocultas y deseos de poder.

La recreación de la Capilla Sixtina y los detallados escenarios refuerzan la inmersión en el universo vaticano. La dirección artística se luce en cada rincón, desde las vestiduras papales hasta los ornamentos que decoran los salones del Vaticano, lo que añade profundidad a la atmósfera tensa y envolvente que caracteriza a Cónclave.

El director Edward Berger logra un delicado balance entre la tensión política y los momentos de distensión, aportando un sutil toque de humor que aligera el peso de las conspiraciones en algunos momentos. A medida que avanza la película, el suspenso crece, culminando en un desenlace que deja al espectador reflexionando sobre las profundas implicaciones del poder y la fe. La capacidad de Berger para dirigir con precisión tanto los momentos de alta tensión como las escenas más íntimas y silenciosas es lo que eleva a Cónclave por encima de otros thrillers religiosos.

Principales Comentarios y Críticas:

Actuaciones y Dirección: La actuación de Ralph Fiennes como el cardenal Thomas Lawrence es ampliamente elogiada por su matizada interpretación del sentido del deber y la crisis de fe. El elenco internacional, que incluye a Stanley Tucci e Isabella Rossellini, también ha recibido elogios por su calidad.

Trama y Ritmo: Se describe como una película clásica y concisa, más entretenida de lo esperado, que logra generar suspenso a través de las votaciones y los juegos de poder.

Aspectos Visuales: La película es elogiada por su cinematografía y diseño de producción, que evocan el arte renacentista.

Recibió 8 nominaciones al Oscar del 2025 obteniendo en la categoría de Mejor Guion Adaptado de Peter Straughan.

En los Premios BAFTA del 2025 Fue una de las grandes triunfadoras de la academia británica, obteniendo 4 premios: Mejor Película, Mejor Película Británica, Mejor Guion Adaptado y Mejor Diseño de Producción.

El Guion Adaptado de Straughan obtuvo además el Globo de Oro.

Ficha Técnica.

Título original: Cónclave

Dirección: Edward Berger

Guion: Peter Straughan (basado en la novela de Robert Harris)

Música: Volker Bertelmann

Fotografía: Stéphane Fontaine

Reparto Principal:

o Ralph Fiennes como el Cardenal Lawrence

o Stanley Tucci como el Cardenal Bellini

o John Lithgow como el Cardenal Tremblay

o Isabella Rossellini como la Hermana Agnes

o Sergio Castellitto como el Cardenal Tedesco


23 de abril de 2026

Nurumberg, 2026

Les recomiendo la película “Nuremberg” que llegó a los cines en el mes de marzo de este año, sumando una nueva propuesta al panorama cinematográfico con su retrato de los juicios históricos contra el liderazgo nazi tras la Segunda Guerra Mundial. El filme, dirigido por James Vanderbilt y protagonizado por Russell Crowe en el rol de Hermann Göring y Rami Malek como el psiquiatra militar Douglas Kelley, plantea una mirada centrada en la tensión moral y psicológica detrás de uno de los procesos judiciales más influyentes del siglo XX.

Crowe subrayó que la producción de “Nuremberg” demandó cinco años de investigación y un estricto proceso de documentación para asegurar una representación fiel de los hechos y personajes involucrados, según explicó en una entrevista reciente con The Rake.

El proyecto apostó por un casting y un guion enfocados en destacar la complejidad de la condición humana y las consecuencias de la responsabilidad individual en contextos de poder extremo. Crowe precisó que la vigencia política y moral de Nuremberg persiste, ya que el drama examina cómo sistemas aparentemente sólidos pueden corromperse y cómo las sociedades afrontan —o evitan— el aprendizaje de sus capítulos más oscuros. La película se basa en el libro El nazi y el psiquiatra de Jack El-Hai y traslada a la pantalla preguntas clave sobre el origen del mal y las motivaciones ordinarias detrás de decisiones históricas, aspectos que el actor consideró esenciales para evitar simplificaciones en la interpretación de figuras históricas controvertidas.

En su diálogo con The Rake, Crowe detalló la metodología de rodaje y el rigor ético requeridos para interpretar a Göring. Explicó que, para capturar la dualidad del personaje, decidió evitar un retrato unívoco del villano y enfocarse en las contradicciones biográficas y psicológicas del mariscal nazi, desde su desempeño académico militar hasta la creación de la Gestapo y la firma de las órdenes que habilitaron la “Solución Final”. Según Crowe, la “música [del personaje] es de acordes grandes y desordenados, ambas manos sobre el teclado”; un trabajo de matices que, en su opinión, demanda el género y el contexto histórico de la obra.

La gestación de Nuremberg, en términos industriales, implicó superar múltiples crisis financieras y un proceso de desarrollo que se prolongó trece años, desde las primeras investigaciones de Vanderbilt hasta su llegada a la gran pantalla, según recogió The Washington Post. Vanderbilt sostuvo la preproducción pese a los retrocesos en la obtención de fondos, impulsado por la densidad del guion y por el objetivo de que la película funcionara tanto como documento didáctico como relato dramático.

Una de las metodologías clave durante el rodaje consistió en mantener a los actores sin acceso previo a imágenes originales del Holocausto para las escenas principales del juicio. Vanderbilt instaló cámaras adicionales en el set para registrar las reacciones espontáneas del elenco al exponerse al material histórico, buscando así priorizar la autenticidad emocional y ética de la representación.

El reparto de Nuremberg incluye a Michael Shannon, John Slattery y Richard E. Grant, conformando un elenco que, según Crowe, funcionó como “un salón del Viejo Oeste”, donde cada intérprete afrontó la exigencia dramática del rodaje.

Nuremberg debutó con una ovación de pie en el Festival Internacional de Cine de Toronto, obteniendo reconocimiento inmediato de la crítica por la precisión de su investigación y la amplitud del enfoque narrativo. La cinta se distingue en el drama judicial histórico por su retrato detallado de los 218 días de audiencias y la participación de figuras clave como el fiscal Robert H. Jackson (interpretado por Michael Shannon), incluyendo aspectos menos explorados como el rol diplomático de la Iglesia Católica y la dinámica entre el tribunal internacional y las potencias Aliadas.

La recepción en Toronto se vio reforzada por el regreso de Crowe a un papel protagónico de alto perfil y su desempeño en alemán en el primer acto, lo que acentúa la apuesta de Vanderbilt por la autenticidad cultural y lingüística. Entre los desafíos narrativos, la película aborda la naturaleza del mal sin recurrir a clichés, invitando al espectador a analizar la normalidad aparente de quienes cometieron el genocidio y a reflexionar sobre el auge actual de discursos de odio y autoritarismo.

La película mantiene la narrativa durante sus más de dos horas de duración sin menguar el interés del espectador. Consideramos que puede ser una candidata para la temporada de premios del próximo año.

Ficha Técnica

Título Original: Nuremberg

Título en Español: Nuremberg: El juicio del siglo

Dirección: James Vanderbilt

Guion: James Vanderbilt, basado en el libro The Nazi and the Psychiatrist de Jack El-Hai

Reparto Principal

Rami Malek como el Psiquiatra Douglas Kelley

Russell Crowe como Hermann Göring

Michael Shannon como Robert H. Jackson

Leo Woodall

Richard E. Grant

22 de abril de 2026

Sin Aliento, 1960

 À bout de souffle (en español, Sin aliento o Al final de la escapada) es una película de la nueva ola francesa de 1960, dirigida por Jean-Luc Godard y protagonizada por Jean-Paul Belmondo, Jean Seberg, Daniel Boulanger y Jean-Pierre Melville.

La fotografía –realizada en blanco y negro– fue llevada a cabo por Raoul Coutard. La película no se rodó con un guion al uso ni tampoco tiene títulos de créditos con el equipo técnico y artístico y ganó el Oso de Plata a la mejor dirección en la edición de 1960 del Festival Internacional de Cine de Berlín.

Michel (Jean-Paul Belmondo) es un delincuente que, tras robar un coche en Marsella, emprende viaje a París para cobrar un dinero que se le adeuda y volver a ver a su amiga estadounidense, Patricia (Jean Seberg). En el camino, perseguido por la policía de tráfico, mata a un agente. Llega a París, pero no tiene dinero, por lo que recurre a varios amigos. Pasa su tiempo con Patricia, intentando convencerla de volver a acostarse con él, y de acompañarle a Roma. Los dos van de un lugar a otro, mientras Michel trata de recuperar su dinero y se oculta de la policía. Patricia duda acerca de sus sentimientos hacia él. Cuando descubre que lo está buscando la policía, empieza por ayudarle. Pero al final, para obligarse a alejarse de él, lo denuncia a la policía. Michel, cansado y enamorado, se niega a huir.

No existe un guion convencional de este film. La trama fue imaginada por François Truffaut a partir de un suceso real similar publicado en prensa: en 1952, Michel Portail, un delincuente de cuello blanco, expulsado de EE. UU. por asuntos turbios, con una novia periodista estadounidense llamada Beverly Lynette, se dedicaba a disfrutar de la buena vida del mundo del cine, conociendo a estrellas... La pareja vivía a toda velocidad y con intensidad hasta que en noviembre Michel robó un coche Ford Mercury y se marchó de la ciudad para visitar a su madre enferma en el norte de Francia. Durante el trayecto mató a un policía motorizado llamado André Grimberg. Finalmente fue arrestado por la policía y su caso tuvo repercusión en la prensa de entonces.

François Truffaut entregó la trama a su amigo Godard, quien escribió una vaga guía de filmación y la abandonó muy pronto para confiarse a su genio improvisador. En la película además hay diálogos, nombres de personajes, referencias y anécdotas relacionadas con el propio Godard y sus amistades. La personalidad de Michel, de hecho, podría estar inspirada en un amigo de Godard.

Sin aliento no es solo una obra cinematográfica, sino el gesto histórico que inauguró la modernidad en el cine y consolidó a Jean-Luc Godard como el estandarte de la época francesa en el 7mo arte.

Su surgimiento se explica a través de un denso caldo de cultivo intelectual en la posguerra francesa, marcado por la filosofía existencialista de Sartre y Merleau-Ponty, el auge de los movimientos antiimperialistas y la labor crítica en la revista Cahiers du Cinéma. Bajo la tutela de André Bazin, Godard y sus contemporáneos intelectualizaron la actividad cinematográfica, rescatando figuras como Hitchcock y Welles bajo la "Teoría del Autor" para reivindicar el cine como una forma de arte personal y legítima.

Michel (Jean-Paul Belmondo) es una marca distintiva de los personajes de Godard. Seres ambulantes, caprichosos y perdidos cuyas motivaciones internas resultan inaccesibles incluso para ellos mismos. En la trama Michel es un ladrón que mata a un policía y busca a Patricia (Jean Seberg), una aspirante a escritora, para que huya con él a Italia. Más allá de este mini argumento, la trama no siempre busca una consecuencia lógica. Este recurso convierte a la película en una herramienta de revolución política desde la forma audiovisual.

Sin aliento representa una ruptura radical con el Modo de Representación Institucional  o cine clásico. Al prescindir de un guion estructurado y optar por un equipo de trabajo reducido, Godard sacó la cámara a la calle, aprovechando la ligereza del formato 16 mm para filmar en espacios naturales y paisajes urbanos. Esta libertad técnica permitió una experimentación estética sin precedentes: el uso de la cámara en mano, la fragmentación del espacio-tiempo y la célebre ruptura de la cuarta pared —donde los personajes interpelan directamente al espectador—. Recursos que transformaron al filme en un constructo que se reconoce a sí mismo como ficción. Es, en palabras del autor, "cine real" porque no intenta ocultar su naturaleza de artificio.

El legado de la película reside en su capacidad para cuestionar la noción de "realidad" mediante la experimentación constante. Al desarticular la narrativa tradicional e introducir recursos como la cita cinéfila y la parodia de géneros, Godard erigió una pieza fundamental de la vanguardia de los años sesenta y estableció un lenguaje rupturista; este sigue siendo la base de todo cine contemporáneo con vocación antisistema. La película permanece como testimonio de una época en la que el arte se propuso transformar los medios de expresión en una nueva forma de pensar el mundo. Como diría el propio Jean-Luc: "El cine no es un arte que filma la vida, el cine está entre el arte y la vida". 

Ficha Técnica

Título Original: À bout de souffle (conocida también como Al final de la escapada).

Año: 1960.

Dirección: Jean-Luc Godard.

Guion: Jean-Luc Godard (sobre un argumento de François Truffaut).

Producción: Georges de Beauregard, Impéria Films, SNC.

Fotografía: Raoul Coutard (Blanco y Negro).

Edición (Montaje): Cécile Decugis.

Música: Martial Solal.

Reparto Principal

Jean-Paul Belmondo como Michel Poiccard / Laszlo Kovacs.

Jean Seberg como Patricia Franchini.

Daniel Boulanger como Inspector Vital.

Jean-Pierre Melville como Parvulesco. 


21 de abril de 2026

El Círculo rojo, 1970

Dirigida por Jean-Pierre Melville y protagonizada por Alain Delon. El protagonista ha cumplido su condena en una prisión de Marsella y debe enfrentarse de nuevo a la sociedad, pero junto a Vogel (Gian Maria Volonté), un prófugo de la justicia, y para vengarse de su encarcelamiento, se traslada a Paris para robar a Rico, el jefe de la banda a la que pertenecía antes de dar con sus huesos en la cárcel; por supuesto, su antiguo jefe va a intentar por todos los medios que no se salga con la suya. También son perseguidos por el policía Mattei que, con la colaboración de Santi, el dueño de un club nocturno, les tiende una trampa.

"El círculo rojo" no puede considerarse una película más que pueda encuadrarse dentro del estilo del género de cine negro del período norteamericano. Jean-Pierre Melville imprime a los tres principales personajes de este film un carácter profundamente dramático, de raíces nietzscheanas, con una moral de "superhombre", donde el honor adquiere una dimensión de tragedia griega y el héroe, al igual que un samurai herido en su dignidad, no tiene más que una salida: la muerte. De nuevo, una vez más, el tándem Melville-Delon funciona a la perfección; como el engranaje de una bomba de relojería, dispuesto para provocar la explosión en el momento más inesperado para el espectador.

La trilogía de J.P. Melville, "El samurai", "El círculo rojo" y "Crónica negra", representa la subversión de la ética en el género policíaco y, también, la integración en el cine occidental de ciertos valores morales pertenecientes a la filosofía oriental; y todo ello expresado con una nueva estética en el lenguaje visual de la construcción fílmica: la esencialidad.

En "El círculo rojo" los arquetipos melvillianos crean el patrón impuesto a sus personajes. Una lógica implacable determina sus movimientos: los confidentes cederán siempre ante los chantajes policiales y colaborarán con quienes les extorsionan; los truhanes guardarán mudo silencio; los comisarios e inspectores interrogarán sin ninguna esperanza de éxito a éstos y chantajearán a aquellos; el resto de personajes deberá mentir si quiere seguir viviendo. Nada es fortuito.

Es curioso que, en estas tres películas de cine negro europeo, haya sido Alain Delon el héroe moderno, escogido por el director como hilo conductor, capaz de crear, y transmitir, la ambigüedad y el hermetismo, necesarios en el ambiente. Probablemente, el propio actor francés -- a quien Visconti hizo que riera en "El Gatopardo", y llorase en "Rocco y sus hermanos"; mientras Melville consigue en "El Circulo rojo", que permanezca serio y frío, como el hielo -- no se haya dado cuenta, aún, de las tres joyas melvillianas que ha dejado para la posteridad dentro de la historia del cine. Tampoco la crítica cinematográfica ha reconocido, suficientemente, la sensibilidad y el carisma de Delon. Como ocurre siempre, con el paso del tiempo, la mirada retrospectiva utiliza la objetividad sin prejuicios; y, en la actualidad, tanto el público aficionado al cine, como la crítica más moderna, están situando a este gran actor en el lugar que se merece.

El maestro del cine japonés, Kurosawa, gran conocedor de los códigos y las costumbres de los samurais, también, tendría mucho que decir -- por alguna afinidad, no desvelada todavía -- sobre las extraordinarias obras policíacas de Jean-Pierre Melville. Si el destino no pudo conseguir que estos dos grandes cineastas tuvieran un encuentro en el pasado, ambos están, en mi opinión, sin que lo hayan sabido nunca, dentro del mismo "círculo rojo" conceptual de inspiración artística.

La acción dramática principal tiene lugar en Marsella y París, a lo largo de unas pocas semanas, en el invierno de 1970. Vogel (Volonté), criminal italiano recién huido de la policía; Corey (Delon), que acaba de ser puesto en libertad condicional tras 5 años de prisión; y Jansen (Montand), antiguo policía, alcohólico con deseos de reinserción, se asocian para cometer un robo en una joyería de la Plaza Vendôme, de París. Anda tras sus pasos el comisario Mattei (Bouvril). Corey es un ladrón de modales distinguidos y formas refinadas, frío y hermético. Es el líder del grupo. Vogel es un asesino de sangre fría, que carece de escrúpulos y cuenta con un extenso historial delictivo. Jansen es un personaje solitario y alcohólico, de pasado oscuro. Mattei, natural de Córcega y amante de los gatos, es astuto, tenaz y perseverante. No tiene reparos en extorsionar a los delatores para obtener la información que busca.

El film, que suma crimen y thriller, es uno de las mejores obras del polar francés (cine negro francés). Se basa en un guion ingenioso, bien concebido y construido con gran sentido del ritmo y la intriga. Destaca su sobriedad, elegancia y precisión. Desarrolla una historia esencialista, depurada y estilizada, de gran fuerza expresiva. Construye unos protagonistas coherentes, bien diferenciados y verosímiles. Crea una atmósfera densa, que envuelve la acción en un clima de fatalismo y tragedia. Presta gran atención a los detalles, sobre todo en la extensa y minuciosa escena del atraco, de unos 15 minutos de duración. Como en otros trabajos del autor, los personajes no se dividen en buenos y malos: todos ellos suman componentes positivos y negativos, lo que permite establecer líneas de equivalencia entre la policía y los malhechores. Llevado de su habitual misantropía, el realizador crea una obra en la que todos los personajes principales son varones. Reserva a la mujer papeles de bailarina, auxiliar, prostituta, amante y similares. Ofrece una escena de desnudo femenino destinada a satisfacer los gustos del público masculino, grata pero innecesaria y que no dignifica a la mujer.

El motor de la acción no es la lucha entre el bien y el mal, sino entre la eficacia del trabajo realizado con rigor y el de quienes se basan en maquinaciones, manipulaciones, abusos de poder, extralimitaciones y el uso ilegal de violencia física, psíquica y emocional. La obra atrapa la atención del espectador. El relato es interesante, se expone con habilidad y presenta un crescendo dramático dosificado con precisión inusual.

Círculo rojo es auténtico cine negro francés. Un cine de caracteres más que fríos, gélidos. Cine polar de gestos helados como témpanos, donde hasta el ademán de encender un cigarrillo dura la eternidad de una reflexión. Cine donde las motivaciones resultan presuntas hasta que una mirada o una bala las confirman o las desmienten. Cine donde los silencios solo admiten las palabras ciertamente imprescindibles. Es esa clase de cine de autor que precisa la complicidad del espectador para alcanzar su perfección. Melville tiene su "toque" como lo tuvo Lubitsch en la comedia. Ambos distintos, pero ambos buscando al espectador inteligente.

Magistral la escena del atraco a la joyería. Tan magistral en sí misma como preludio de un desenlace anunciado. ¿Anunciado, por quién? Melville no lo ha hecho. Sin duda es algo de nuestra propia cosecha. Algo anticipado en las criaturas de los armarios que obsesionan a Jansen (Ives Montand). Algo escondido en las rutinas policiales. En los confidentes. En los garitos. En la marihuana. En esa fatalidad que parece acompañar a Corey (Delon) y a Vogel (Volonté) Algo enterrado en las ideas de Nietzsche: Los hombres nacen inocentes. Después todos son culpables. Pero seguimos viendo la película, porque lo importante no es el desenlace, ni siquiera el nudo. Lo importante es nuestra comunión con Melville. Sentir que juega con nosotros y que encima nos gusta.

Alain Delon, Ives Montand, Volonté, Bourvil: Perfectos en sus actuaciones. 

Ficha Técnica

Título Original: Le cercle rouge

Año: 1970

Director y Guionista: Jean-Pierre Melville

Género: Policial, Cine Negro (Film Noir)

Fotografía: Henri Decaë (Color)

Música: Éric Demarsan

Elenco Principal

Alain Delon como Corey

Bourvil como Comisario Mattei

Gian Maria Volontè como Vogel

Yves Montand como Jansen 

20 de abril de 2026

El Samurai, 1967.

 

También llamada “El silencio de un hombre” se desarrolla en París, Jef Costello es un solitario sicario que trabaja bajo contrato. Es contratado para matar al dueño de un club y se convierte en el principal sospechoso del asesinato. No obstante, su coartada perfecta deja caer la acusación en su contra. Su novia Jane, su cliente y ciudadano por encima de cualquier sospecha Wiener y Valerie, la pianista del club y principal testigo del crimen, proporcionan las pruebas necesarias de su inocencia apoyando su coartada. Libre, es traicionado y perseguido por los gánsteres enviados por quien lo contrató y también por la policía, no convencido de su inocencia. Jef busca quién lo ha contratado para vengarse.

Seguidor declarado del cine negro americano de los años 30, Jean-Pierre Melville, director de la cinta, basó gran parte de su obra en recrear la esencia del antihéroe solitario que reflejaban filmes como ‘Las calles de la ciudad’ (City Streets, Rouben Mamoulian, 1931), ‘Hampa dorada’ (Little Caesar, Mervyn LeRoy, 1931) o ‘Scarface, el terror del hampa’ (Scarface, Howard Hawks y Richard Rosson, 1932). Todas las etapas de su filmografía ofrecen un retrato del concepto de ‘el hombre’, la exaltación de la virilidad así como de sus valores y camaradería; aspecto heredado de las propias vivencias de Melville en el frente francés en la II Guerra Mundial. Pese a que siempre fue denominado como “el más americano de los autores franceses”, la influencia de la industria estadounidense en su obra era más iconográfica que narrativa. Un aspecto en el que diverge del resto de sus compañeros de generación José Giovani y Henri Verneuil, fundadores oficiosos de ese subgénero llamado Polar, más centrados en el continente que en el contenido de los primeros ‘noir’. Es tiempo del gángster romántico, de pasado, presente y futuro siempre en el lindero que separa la huida y la muerte. 

Estandarte del nombrado Polar francés, la undécima película de Melville recorre toda la topografía parisina a través de la triste mirada de un asesino a sueldo. Un profesional parapetado en un pequeño apartamento en el centro y acompañado por el monótono piar de un canario que como el protagonista solamente tiene su jaula. Jeff Costello (Delon) deja las palabras a un lado y sigue su propio código. Un especialista que mata por dinero y (sobre) vive en la sombra. Dotado de elegancia y atractivo, su relación con las mujeres se reduce a esporádicas visitas a una hermosa rubia (Nathalie Delon) que sirven como coartada a cada uno de sus trabajos. Paciente e inteligente, no existen fisuras en un universo estudiado al milímetro. Una situación que cambia tras ser engañado por la parte contratante de su último encargo. Algo que provocará que no solo sea perseguido por sus clientes, también por la gendarmería en una asfixiante caza. Solo quedan dos opciones: huir o morir.

La sombría geografía emocional de ‘El silencio de un hombre’ queda clara ya desde su inicio, con un bello plano secuencia y la cita que encabeza esta publicación. Es el dibujo de la tranquilidad que precede al método. En todo un ejercicio de magnetismo Alain Delon compone una de las grandes interpretaciones de su carrera. Un personaje irresistible y complejo avocado a convertirse en un icono tal como los protagonistas de las cintas que Melville admira. Jeff Costello es un homenaje a esos papeles personificados por Humphrey Bogart, James Cagney o Edward G. Robinson pero con estilo propio y sin renunciar a los estilemas de un cine previo a ese efervescente laboratorio llamado ‘Nouvelle Vague’. Costello logra encajar con todos los elementos que circundan el filme. Desde sus aliados hasta sus enemigos pasando por el urbanismo parisino. Una figura mimetizada con su entorno como si de un lienzo expresionista se tratara. Es química pura.

Un final de resonante poética. Movimientos pausados hasta llegar al ‘hall’ del club donde dio comienzo el último episodio. Allí, con mirada serena y dejando atónita a la joven encargada del guarda abrigos posa su sombrero. Ella le entrega su resguardo mientras le busca acomodo a su preciada prenda. Justo en ese momento, Costello abandona el resguardo en el mostrador – de forma sutil, casi a cámara lenta – y marcha valiente en busca de su destino. Un destino que aceptará de forma honorable. Cara a cara con esa ‘femme fatale’ eje de toda la trama y revólver en mano. Lo que esconde el tambor de éste es la llave del triunfo de Jeff Costello. Un triunfo desde la muerte.

La influencia de ‘El silencio de un hombre’ ha sido notoria en el cine contemporáneo. Autores como Quentin Tarantino o John Woo siempre se han sentido muy vinculados al estilo del director galo. Cintas como ‘The Killer’, de Jon Woo (1989), ‘León, el profesional’, de Luc Besson (1994) ‘Ghost Dog, el camino del samurái’, de Jim Jarmusch (1999), y, sobre todo, ‘Drive’, de Nicolas Winding Refn (2011) contienen parte de la esencia de este regio ejercicio de cine negro de Jean-Pierre Melville.

Ficha Técnica

Título Original: Le Samouraï

Título en Español: El Samurái / El silencio de un hombre

Año: 1967

Director: Jean-Pierre Melville

Guion: Jean-Pierre Melville, Georges Pellegrin (Basado en la novela de Joan McLeod)

Música: François de Roubaix

Fotografía: Henri Decaë 

Producción: Filmel (París), CICC (Roma) 

Reparto:

Alain Delon como Jef Costello (el asesino a sueldo)

François Périer como el Comisario

Nathalie Delon como Jane Lagrange

Cathy Rosier como Valérie (la pianista)


17 de abril de 2026

Y nos fuimos a Francia…

 El cine francés de la década de 1960 estuvo dominado por la llamada Nueva Ola, un movimiento revolucionario que rompió con las convenciones del cine tradicional para priorizar la libertad creativa y la expresión personal del director como "autor". Esta época se distinguió por innovaciones técnicas y narrativas que buscaban mayor realismo y frescura, entre ellos:

Rodaje en exteriores: Uso de escenarios reales, como las calles de París, en lugar de estudios.

Técnicas experimentales: Introducción de cámaras ligeras, luz natural, edición discontinua (jump cuts) y ruptura de la cuarta pared.

Narrativa moderna: Tramas abiertas con finales ambiguos, diálogos a veces improvisados y personajes jóvenes que reflejaban las ansiedades sociales de la posguerra.

Bajos presupuestos: Producciones más baratas y flexibles que permitieron el debut de decenas de nuevos directores

Entre las películas más significativas de esa década están:

Director /  Película destacada /       Año       /Descripción breve

* Jean-Luc Godard À bout de souffle (Sin aliento) 1960 Obra fundacional que rompió las reglas de montaje.

* François Truffaut Tirez sur le pianiste (Disparen sobre el pianista) 1960 Fusión de géneros entre el drama y el cine negro.

* Agnès Varda Cléo de 5 à 7 (Cleo de 5 a 7) 1962 Retrato en tiempo real de una cantante esperando resultados médicos.

* Jacques Demy Les Parapluies de Cherbourg 1964 Musical operístico recordado por su uso del color y Catherine Deneuve.

* Jean-Pierre Melville Le Samouraï (El silencio de un hombre) 1967 Drama criminal minimalista protagonizado por Alain Delon.

Esta década consolidó actores que se convirtieron en internaciones y elevaron el papel cine francés. Entre ellos están:

Alain Delon: El rostro de la masculinidad intensa y misteriosa.








Jean-Paul Belmondo: Conocido por su estilo rebelde y naturalista.









Catherine Deneuve: Catapultada al estrellato por su trabajo con Demy.










Louis de Funès








Brigitte Bardot: Icono de belleza y provocación en películas como Le Mépris.

Anna Karina: Musa de la Nouvelle Vague y figura clave en el cine de Godard. 

Jean-Louis Trintignant

Gérard Depardieu

Jeanne Moreau

Romy Schneider

Simone Signoret

Annie Girardot 

Jean Gabin

Yves Montand

También habían una serie actores(as) de reparto muy profesionales y conocidos internacionalmente: Jean Marais, Philippe Noiret, François Périer, etc.

En este blog comentaremos próximamente algunas películas de esta década


15 de abril de 2026

Síntesis Biográfica Charles Spencer Chaplin

Charles Spencer Chaplin nació en Londres, Inglaterra, el 16 de abril de 1889. Su padre era un vocalista y actor versátil; y su madre, conocida con el nombre artístico de Lily Harley, era una atractiva actriz y cantante que se labró una reputación por su trabajo en el ámbito de la ópera ligera.

Charlie tuvo que valerse por sí mismo antes de cumplir los diez años, ya que la temprana muerte de su padre y la posterior enfermedad de su madre hicieron necesario que Charlie y su hermano, Sydney, se las arreglaran solos.

Chaplin tenía 9 o 10 años cuando estaba de gira con los Eight Lancashire Lads. Herederos del talento natural de sus padres, los jóvenes vieron en el escenario la mejor oportunidad para forjarse una carrera. Charlie debutó profesionalmente como miembro de un grupo juvenil llamado "The Eight Lancashire Lads" y rápidamente se ganó el favor del público como un bailarín de claqué excepcional.

Cuando tenía unos doce años, tuvo su primera oportunidad de actuar en un espectáculo teatral legítimo, interpretando a "Billy", el paje, acompañando primero a H.A. Saintsbury y luego a William Gillette en diferentes producciones de "Sherlock Holmes". Al finalizar esta etapa, Charlie comenzó su carrera como comediante en el vodevil, lo que finalmente lo llevó a Estados Unidos en 1910 como artista principal de la compañía de Fred Karno.

Consiguió un éxito inmediato entre el público estadounidense, sobre todo con su interpretación en un sketch titulado "Una noche en un music hall inglés". Cuando la compañía de Fred Karno regresó a Estados Unidos en otoño de 1912 para repetir la gira, a Chaplin le ofrecieron un contrato cinematográfico.

Finalmente, al finalizar sus compromisos en el vodevil en noviembre de 1913, aceptó ponerse frente a las cámaras; y su entrada al mundo del cine tuvo lugar ese mismo mes, cuando se unió a Mack Sennett y a la Keystone Film Company. Su salario inicial era de 150 dólares semanales, pero su éxito repentino en la pantalla impulsó a otros productores a negociar sus servicios.

Al finalizar su contrato con Sennett, Chaplin pasó a formar parte de la compañía Essanay (1915) con un aumento considerable. Sydney Chaplin había llegado entonces de Inglaterra y ocupó el lugar de su hermano en Keystone como su principal comediante.

Al año siguiente, Charlie tuvo aún más demanda y firmó con Mutual Film Corporation por una suma mucho mayor para realizar 12 comedias de dos rollos. Estas incluyen "The Floorwalker", "The Fireman", "The Vagabond", "One AM" (una producción en la que fue el único personaje durante los dos rollos completos, con la excepción de la entrada de un taxista en la escena inicial), "The Count", "The Pawnshop", "Behind the Screen", "The Rink", "Easy Street" (considerada su mejor producción hasta ese momento), "The Cure", "The Immigrant" y "The Adventurer".

Cuando su contrato con Mutual expiró en 1917, Chaplin decidió convertirse en productor independiente, buscando mayor libertad y tiempo para realizar sus películas. Con ese fin, se dedicó a la construcción de sus propios estudios. Estos estudios estaban ubicados en el corazón de la zona residencial de Hollywood, en la avenida La Brea.

A principios de 1918, Chaplin firmó un acuerdo con First National Exhibitors' Circuit, una nueva organización creada específicamente para promocionar sus películas. Su primer filme bajo este nuevo acuerdo fue "Una vida de perro". Tras esta producción, se dedicó a una gira nacional en apoyo al esfuerzo bélico, después de la cual realizó una película que el gobierno estadounidense utilizó para popularizar la campaña de los Bonos de la Libertad: "El Bono".

Su siguiente aventura comercial fue la producción de una comedia sobre la guerra. "Shoulder Arms", estrenada en 1918 en un momento de lo más oportuno, resultó ser un auténtico éxito de taquilla y contribuyó enormemente a la popularidad de Chaplin.

Tras “Shoulder Arms”, dirigió “Sunnyside” y “A Day's Pleasure”, ambas estrenadas en 1919. En abril de ese mismo año, Chaplin se unió a Mary Pickford, Douglas Fairbanks y D.W. Griffith para fundar la United Artists Corporation. B.B. Hampton, en su “Historia del cine”, afirmó:

“ La corporación se organizó como distribuidora, conservando cada artista el control total de sus respectivas actividades de producción y entregando a United Artists las películas terminadas para su distribución, siguiendo el mismo plan general que habrían aplicado con una distribuidora ajena a su propiedad. Las acciones de United Artists se dividieron a partes iguales entre los fundadores. Este sistema introdujo un nuevo método en la industria. Hasta entonces, los productores y distribuidores habían sido los empleadores, pagando salarios y, en ocasiones, una parte de las ganancias a las estrellas. Con el sistema de United Artists, las estrellas se convirtieron en sus propios empleadores. Tenían que financiar sus propias producciones, pero recibían las ganancias de producción que antes correspondían a sus empleadores y, además, cada uno recibía su parte de las ganancias de la distribuidora.


                                         Jackie Coogan y Charlie Chaplin en el set de rodaje de El Niño

Sin embargo, antes de poder asumir sus responsabilidades con United Artists, Chaplin tuvo que terminar su contrato con First National. Así que, a principios de 1921, estrenó una obra maestra de seis rollos: El chico , en la que presentó a la pantalla a uno de los mejores actores infantiles que el mundo haya conocido: Jackie Coogan.

El rodaje de The Kid comenzó en agosto de 1919, con Jackie Coogan, de cuatro años, como coprotagonista.  The Kid estuvo en producción durante nueve meses hasta mayo de 1920 y, con 68 minutos, fue la película más larga de Chaplin hasta la fecha. Al tratar temas de pobreza y separación entre padres e hijos, The Kid fue una de las primeras películas en combinar comedia y drama. Se estrenó en enero de 1921 con un éxito instantáneo y, en 1924, se había proyectado en más de 50 países.

Más tarde, en 1921, estrenó "La clase ociosa", en la que interpretó un doble personaje. Luego, sintiendo la necesidad de un descanso total de su actividad cinematográfica, Chaplin zarpó hacia Europa en septiembre de 1921. Londres, París, Berlín y otras capitales del continente le brindaron una acogida tumultuosa.

Tras unas largas vacaciones, Chaplin regresó a Hollywood para retomar su trabajo cinematográfico y comenzar su colaboración activa con United Artists. Bajo su acuerdo con UA, Chaplin realizó ocho películas, todas de larga duración, en el siguiente orden:

Una mujer de París (1923) fue un paso valiente en la carrera de Charles Chaplin. Tras setenta películas en las que él mismo había aparecido en todas las escenas, ahora dirigía una cinta en la que solo aparecía brevemente como un extra sin acreditar y casi irreconocible: un portero en una estación de tren. Hasta ese momento, todas sus películas habían sido comedias. Una mujer de París era un drama romántico. No fue una decisión repentina. Chaplin llevaba mucho tiempo queriendo probar suerte dirigiendo una película seria.


Chaplin retornó a la comedia para su siguiente proyecto. Estableciendo sus estándares altos, se dijo a sí mismo: «Esta próxima película debe ser una epopeya. ¡La más grande!». Inspirado por una fotografía de la fiebre del oro de Klondike de 1898, y más tarde por la historia de la expedición Donner de 1846-1847, hizo lo que Geoffrey Macnab llamó «una comedia épica a partir de un tema sombrío». En The Gold Rush, el vagabundo es un buscador de oro solitario que lucha contra la adversidad y busca el amor. Con Georgia Hale como su protagonista femenina, Chaplin comenzó a filmar la película en febrero de 1924 y su elaborada producción, que costó casi un millón USD, incluyó un rodaje de exteriores en las montañas Truckee, Nevada con 600 extras, decorados extravagantes y efectos especiales. La última escena se rodó en mayo de 1925 después de 15 meses de rodaje. 

Chaplin sintió que The Gold Rush era la mejor película que había hecho, se estrenó en agosto de 1925 y se convirtió en una de las películas más taquilleras de la era del cine mudo, con una recaudación en Estados Unidos de 5 millones USD. La comedia contiene algunas de las secuencias más famosas de Chaplin, como el vagabundo comiéndose su zapato y la «danza de los panecillos». Macnab la llamó «la película por excelencia de Chaplin» y Chaplin declaró en su estreno: «Esta es la película por la que quiero ser recordado».

 La película El circo (1928) le valió a Charles Chaplin su primer premio Óscar —aún no se llamaba así—, que recibió en la primera ceremonia de entrega en 1929. Sin embargo, incluso en 1964, parecía que prefería olvidar esa película. El motivo no era la película en sí, sino las circunstancias sumamente tensas que rodearon su producción.

Luces de la ciudad (1931) resultó ser el proyecto más difícil y prolongado de la carrera de Chaplin. Para cuando lo terminó, había dedicado dos años y ocho meses a la obra, con casi 190 días de rodaje efectivo. Lo asombroso es que la película final no refleja en absoluto este esfuerzo y ansiedad.


Incluso antes de que comenzara a rodar Luces de la ciudad , el cine sonoro ya estaba firmemente establecido. Esta nueva revolución supuso un reto mayor para Chaplin que para otras estrellas del cine mudo. Su personaje del Vagabundo era universal. Su mímica se entendía en todo el mundo. Pero si el Vagabundo empezara a hablar en inglés, su público mundial se reduciría instantáneamente.

Chaplin resolvió el problema con audacia al ignorar los diálogos y realizar Luces de la ciudad como siempre lo había hecho, como una película muda. Sin embargo, asombró a la prensa y al público al componer la banda sonora completa de Luces de la ciudad .

 Los estrenos fueron de los más brillantes que el cine jamás había visto. En Los Ángeles, el invitado de Chaplin fue Albert Einstein; mientras que en Londres, Bernard Shaw se sentó a su lado. Luces de la ciudad fue un triunfo de crítica. Todas las luchas y ansiedades de Chaplin, al parecer, quedaron compensadas por la película, que aún hoy se considera la cúspide de su trayectoria y reputación.

Tiempos modernos (1936)

Chaplin estaba profundamente preocupado por los problemas sociales y económicos de esta nueva era. En 1931 y 1932, dejó Hollywood para emprender una gira mundial de 18 meses. En Europa, le inquietó el auge del nacionalismo y las consecuencias sociales de la Gran Depresión, el desempleo y la automatización.

Leyó libros sobre teoría económica y concibió su propia Solución Económica, un ejercicio inteligente de idealismo utópico, basado en una distribución más equitativa no solo de la riqueza, sino también del trabajo. En 1931, declaró a un periodista: «El desempleo es la cuestión fundamental… La maquinaria debe beneficiar a la humanidad. No debe ser una tragedia ni dejarla sin trabajo».

En Tiempos Modernos, Chaplin se propuso transformar sus observaciones y ansiedades en comedia. El pequeño vagabundo, descrito en los créditos de la película como "un obrero de fábrica", es ahora uno de los millones que lidian con los problemas de la década de 1930, que no son tan diferentes de las ansiedades del siglo XXI: pobreza, desempleo, huelgas y rompehuelgas, intolerancia política, desigualdades económicas, la tiranía de la máquina, narcóticos.

El gran dictador (1940)

Cuando escribió El gran dictador en 1939, Chaplin era tan famoso en todo el mundo como Hitler, y su personaje del vagabundo lucía el mismo bigote. Decidió contraponer su fama y su humor a la fama y la maldad del dictador. Se benefició —si es que se le puede llamar así, dadas las circunstancias— de su «reputación» como judío, que no era (dijo: «No tengo ese placer»).

En la película, Chaplin interpreta un doble papel: el de un barbero judío que perdió la memoria en un accidente aéreo durante la Primera Guerra Mundial y pasó años en el hospital antes de ser dado de alta en un país antisemita que no comprende; y el de Hynkel, el dictador de Tomania, cuyos ejércitos son las fuerzas de la Doble Cruz, quien hará cualquier cosa para aumentar sus posibilidades de convertirse en emperador del mundo. El objetivo de Chaplin es evidente, y la película termina con un discurso, ahora famoso y humanitario, pronunciado por el barbero con las propias palabras de Chaplin.

 


Monsieur Verdoux (1947)

La idea fue propuesta originalmente por Orson Welles, como un proyecto para un documental dramatizado sobre la trayectoria del legendario asesino francés Henri Désiré Landru, quien fue ejecutado en 1922 tras haber asesinado al menos a diez mujeres, dos perros y un niño.

Chaplin quedó tan fascinado con la idea que le pagó a Welles 5000 dólares. El acuerdo se firmó en 1941, pero Chaplin tardó cuatro años más en completar el guion. Mientras tanto, las molestas distracciones de una muy publicitada y desagradable demanda de paternidad se vieron compensadas por su brillante y exitoso matrimonio con Oona O'Neill.


 A finales de la década de 1940, la paranoia de la Guerra Fría en Estados Unidos alcanzó su punto álgido, y Chaplin, como extranjero con simpatías liberales y humanistas, se convirtió en un blanco fácil para los cazadores de brujas políticos. Este fue el comienzo del último y más infeliz período de Chaplin en Estados Unidos, país que abandonaría definitivamente en 1952.

Candilejas (1952)

No es de extrañar, pues, que al elegir su siguiente tema buscara deliberadamente evadirse de la desagradable realidad contemporánea. La encontró en una nostalgia agridulce por el mundo de su juventud: el mundo de los teatros de variedades londinenses de principios del siglo XX, donde había descubierto por primera vez su genialidad como artista.

Con este fuerte trasfondo de nostalgia, Chaplin se esforzó por evocar con la mayor precisión posible el Londres que recordaba de medio siglo atrás, y queda claro en las notas preparatorias de la película que el personaje de Calvero tuvo una infancia muy similar a la suya. La historia de Candilejas , sobre un artista de music hall otrora famoso que ya no divierte a nadie, bien podría haber sido igualmente autobiográfica, como una especie de escenario de pesadilla.

El hijo de Chaplin, Sydney, interpreta al joven y talentoso pianista que compite con Calvero por el corazón de la joven bailarina, y varios otros miembros de la familia Chaplin participaron en la película. Fue durante un viaje en barco con su familia al estreno londinense de Candilejas cuando Chaplin se enteró de que su permiso de reingreso a Estados Unidos había sido revocado debido a acusaciones relacionadas con su moral y sus ideas políticas.

Chaplin permaneció en Europa y se instaló con su familia en el Manoir de Ban, en Corsier-sur-Vevey, Suiza, con vistas al lago y a las montañas. ¡Qué diferencia con California! Él y Oona tuvieron cuatro hijos más, sumando un total de ocho.

Un rey en Nueva York (1957)

 Con Un rey en Nueva York, Charles Chaplin fue el primer cineasta que se atrevió a exponer, a través de la sátira y el ridículo, la paranoia y la intolerancia política que se apoderaron de Estados Unidos durante los años de la Guerra Fría, en las décadas de 1940 y 1950. El propio Chaplin había experimentado en carne propia el malestar estadounidense de aquella época.

Retomar el cine, estando exiliado, fue una tarea ardua. Ya se acercaba a los 70 años. Durante casi cuarenta años había disfrutado del lujo de tener su propio estudio y un equipo de empleados fijos que comprendían su forma de trabajar. Ahora, sin embargo, tenía que trabajar con desconocidos, en estudios alquilados, costosos y poco acogedores. La película refleja la tensión que esto le generaba.

 En 1966 produjo su última película, "Una condesa de Hong Kong", para Universal Pictures, su único filme en color, protagonizado por Sophia Loren y Marlon Brando. La película comenzó como un proyecto llamado "Polizón" en la década de 1930, planeado para Paulette Goddard. Chaplin aparece brevemente como mayordomo de barco, su hijo Sydney vuelve a tener un papel importante, y tres de sus hijas tienen pequeños papeles en la película. La película no tuvo éxito en taquilla, pero Petula Clark tuvo uno o dos éxitos con canciones de la banda sonora, y la música sigue siendo muy popular.

                                Charlie Chaplin dirigiendo a Marlon Brando y Sophia Loren

La versatilidad de Chaplin abarcaba la escritura, la música y los deportes. Fue autor de al menos cuatro libros: «Mi viaje al extranjero», «Un comediante ve el mundo», «Mi autobiografía» y «Mi vida en imágenes», además de todos sus guiones. Músico consumado, aunque autodidacta, tocaba diversos instrumentos con igual destreza y facilidad (tocaba el violín y el violonchelo con la mano izquierda).

También fue compositor, habiendo escrito y publicado numerosas canciones, entre ellas: «Sing a Song», «With You Dear in Bombay», «There's Always One You Can't Forget», «Smile», «Eternally», «You are My Song», así como las bandas sonoras de todas sus películas. Charles Chaplin fue uno de los pocos comediantes que no solo financió y produjo todas sus películas (con la excepción de «A Countess from Hong Kong»), sino que también fue autor, actor, director y compositor de sus bandas sonoras.

Falleció el día de Navidad de 1977, y le sobrevivieron ocho hijos de su último matrimonio con Oona O'Neill, y un hijo de su breve matrimonio con Lita Grey.

En 1972, en la ceremonia de entrega de los premios Oscar, se le entregó un premio honorífico por su trayectoria. El publico, de pie, aplaudió por varios minutos dignificando así la obra de un genio.

12 de abril de 2026

Bruce Willis resurge en Netflix

Consigue el número 1 de Netflix en 14 países con esta película de hace 33 años: Persecución Mortal      ( en Latinoamérica Zona de Impacto )

Bruce Willis lleva varios años retirado del mundo del cine por culpa de la afasia que padece. Sus fans ya nos hemos resignado a que nunca estrenará otra película, pero siempre nos quedarán todas las que hizo en el pasado. De hecho, ahora hay una que ha dado la campanada en Netflix y ha conseguido alcanzar el número 1 de la plataforma en 14 países por mucho que se trate de un largometraje de hace ya 33 años.

La película protagonizada por Willis que ha resurgido de la nada es 'Persecución mortal', el único largometraje que el actor estrenó en 1993. Su historia gira alrededor de Tom Hardy, un policía al que sus compañeros desprecian desde que encarceló a su compañero (y primo) por uso de fuerza excesiva. Por ello, Hardy encontrará aún más dificultades en su intento de atrapar a un peligroso psicópata que encima él cree que forma parte del cuerpo...

Sorprende mucho es que la película de Willis que ha conseguido una segunda vida sea precisamente una que el actor odiaba. Él mismo confesó sobre 'Persecución mortal' que "era malísima, era realmente patética". Hasta su director Rowdy Herrington renegó de ella y luego la crítica la destrozó sin contemplaciones, logrando apenas un 20% de valoraciones positivas en Rotten Tomatoes.

Pese a todos los problemas que hubo durante la producción de la película y a las malas críticas, 'Persecución mortal' logra recaudar lo suficiente como para que nunca podamos considerarla como un fracaso comercial: 77 millones de ingresos mundiales frente a un presupuesto de 30.

A priori, 'Persecución mortal' había quedado totalmente olvidada, ya que en ningún caso se puede incluir entre las mejores películas de Willis -aunque su presencia ayuda a que su visionado sea más llevadero-, pero ya no podemos decir que sea el caso. No obstante, cuesta no coquetear con la idea de que precisamente nadie se acordaba ya de ella y por ella se la han puesto al verla en el catálogo de Netflix.

Ficha Técnica

Dirección: Rowdy Herrington

Guion: Rowdy Herrington y Marty Kaplan

Producción: Marty Kaplan y Arnon Milchan (Columbia Pictures)

Música: Brad Fiedel

Fotografía: Mac Ahlberg

Año: 1993

Reparto Principal

Bruce Willis: Det. Tom Hardy

Sarah Jessica Parker: Jo Christman

Dennis Farina: Capt. Nick Detillo